martes, agosto 16, 2011

Guerras

Me odio a mi misma
con una intensidad
abrumadora

en instantes

donde yo y yo nos debatimos
feroces
por el control de lo innombrable

y entonces, sólo,
entonces la muerte
posee la dimensión
brutal de la ceniza.

Cuando renazco soy otra

llena de amor si he vencido,
llena de dolor en la pérdida
de mi misma.

3 Escolios:

  1. Anónimo Cobarde11:57 PM

    Lo bueno de enfrentarse a uno mismo,
    es que pase lo que pase,
    siempre sales vencedor.

    Lo terrible es que
    siempre resultas derrotado.
    Eso, y el no poder nunca huir.

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  2. concuerdo con anonimo...siempre terminamos perdiendo y ganando...pero por lo menos en algun momento terminamos...la muerte esa terrible enemiga es la unica que tiene la manera de hacernos descansar de esa guerra...o eso es lo que se dice

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  3. Ilkaan Al sahar! te invoco de las profundidades de donde estés!

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