con una intensidad
abrumadora
en instantes
donde yo y yo nos debatimos
feroces
por el control de lo innombrable
y entonces, sólo,
entonces la muerte
posee la dimensión
brutal de la ceniza.
Cuando renazco soy otra
llena de amor si he vencido,
llena de dolor en la pérdida
de mi misma.

Lo bueno de enfrentarse a uno mismo,
ResponderSuprimires que pase lo que pase,
siempre sales vencedor.
Lo terrible es que
siempre resultas derrotado.
Eso, y el no poder nunca huir.
concuerdo con anonimo...siempre terminamos perdiendo y ganando...pero por lo menos en algun momento terminamos...la muerte esa terrible enemiga es la unica que tiene la manera de hacernos descansar de esa guerra...o eso es lo que se dice
ResponderSuprimirIlkaan Al sahar! te invoco de las profundidades de donde estés!
ResponderSuprimir