viernes, marzo 18, 2011

Seneca

El hombre entró en la habitación del hotel sombrío y silencioso dejó sobre la cama su sombrero. Miró sus deseos en el descolorido espejo repeinándose unos bucles sin vida y comenzó a desvestirse. Nombró las piezas de ropa que llevaba puesta: Gabardina, Chaqueta, Corbata, Cinturón, Reloj de Muñeca, Zapato Izquierdo, Calcetín Izquierdo, Chaleco, Camisa, Zapato Derecho, Calcetín Derecho, Calzoncillos.
Se acarició el pecho distraídamente y de camino al baño recogió el sombrero y se lo puso ligeramente girado sobre su cabeza. Se lavó las manos con agua fría y se sonrió mientras se las secaba con sus ojos verdes palpitando repentinos. Dándose la espalda a si mismo se apoyó en el umbral y cogió el teléfono de la mesilla: marcó sin necesidad de darle la vuelta al aparato.
Alguien descolgó enseguida al otro lado dejando que las silenciosas vibraciones de la linea le dieran las buenas noches.
- Apokolokuntosis. - dijo y tras otro silencio del cable colgó.
Durante unos segundos contempló las formas pasadas de moda del teléfono, luego le echó un vistazo a la habitación asegurándose de que todo estaba en su sitio y se dirigió a la puerta. La abrió.
- No tardaré- advirtió a la ropa abandonada sobre la alfombra y se fue sin dar portazo.

3 Escolios:

  1. Anónimo6:35 PM

    Transformación en...Calabaza XD ( que no en pavipollo :D)

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  2. Bien! XDD ahora me lo he imaginado cogeando...

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  3. Lanxys6:38 PM

    Claro... cojeando como Clau Clau Claudio.

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