Una calle desierta, un barrio oscuro con ruido de sirenas en el fondo y humedades largas en los edificios: Colgantes como si fueran la hiedra de la lluvia. El viento mueve repentino unos cartones en el suelo de una esquina, hace sonar las latas olvidadas de algún vagabundo, se estrella contra los bajos de una gabardina silenciosa. Una mirada enciende la noche y una ventana despierta sombras chinescas.
También podría ser:
Sopla un viento negro sobre la ciudad, vagabundo de lluvia y restos de basura donde la sombra perdida de lo que fue un hombre busca refugio o comida. Arrugando el gesto ante aquel barrio al que el destino le había conducido encendió un cigarrillo que le ayudara a soportar la espera: Era tranquilizador el humo mientras contemplaba la oscura fachada donde una luz habría de encenderse para recordarle el mito de Platón y la caverna.
O incluso:
En la ciudad perdida
oscuros seres se agitan
bajo el viento
y los miserables cartones
de una vida sin futuro
Nadie contempla al observador
inmóvil
cuando el humo asciende
en busca
de la misteriosa luz
en el ojo de una enorme
araña de cemento.

Me molan los tres, Mucho, mucho XD
ResponderSuprimir(Cómo lo estás leyendo...:D)