miércoles, diciembre 08, 2010

Sueños

Ante la sangre
aquella que se escurría
lenta y negra por los baldosines

avanzó

era la luz y la no luz,
el hambre y la no sed,
la noche y una mañana de llovizna:

Pensó

que quizás aquel rojo
no era rojo sino agua plateada,
que el trémulo calor
el recuerdo del humo en los candiles,
que la muerte sólo un lienzo
bien pintado.

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