Gime la cebolla la herrumbre
del cuchillo
y una cacerola hambrienta
y la enfermedad cansada.
Se debate la noche y viola
el frío un invierno
de bocas largas
y abiertas.
Lejos alguien no oye la cebolla
sólo la herrumbre del cuchillo
y su frío profundo en dentelladas,
lejos no aquí pero también aquí,
el invierno viola bocas abiertas
de brazos largos
y gime profundo e interminable
su silencio
porque los ojos ya no ven,
porque las palabras ya no hablan.

el invierno viola bocas abierta
ResponderSuprimirme facina esa frase
hasta la proxima