niño de los ojos de alambre
si han de tornarse tus manos garras
tu mirada partida
tu boca ganzúa profunda
si abandonar quieres la blanda
carne
la sangre roja
la sonrisa ambigua
vuela y cercena los vientos
con tu lengua afilada
mas
niño de los ojos de alambre
no nunca más mi nombre oses

Me gustaría sea, pero no puedo hacerlo. Que sea lo que los dioses quieran.
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