con mar entretejido
por las costas milenarias
permanecer
con la noche devorada
por los ojos del durmiente
la meseta
"Y dijo Ahgar: ¡Oh Dioses! En los que nunca he creido, a los que nunca he pedido nada: si es en verdad que existís, escuchadme ahora: ¡Quiero un corazón más duro y frío que la piedra! ¡Que ni el calor del volcan, ni el fuego del Dragón puedan destruir!"